A Galileo Galilei el Tribunal de la Inquisición de Roma lo condenó solo a prisión domiciliaria solo al final de su vida y después de desacatar muchas veces los mandatos de esta. Pero ¿y qué es prisión domiciliaria para alguien enfermo y ciego como lo era Galileo para la época? La realidad es que el Tribunal de la Inquisición de Roma fue sumamente permisivo con Galileo, tanto así, que incluso dentro de su prisión domiciliaria siguió escribiendo y hasta publicando obras. Su última obra fue dictada y escrita por un sacerdote católico que lo acompañaba.
Galileo no solo se opuso a la iglesia, sino a todo el pensamiento científico aristotélico y humanista de la época que pensaba que la tierra era el centro del universo y el universo estaba hecho para nosotros, por lo que decir que nosotros éramos una simple parte cualquiera del sistema solar era una ofensa grande. Lo estaba en juego era el choque entre dos corrientes científicas-filosóficas.
Es lamentable que nadie se acuerde que Copérnico, el primero que dijo que la tierra giraba alrededor del sol (antes que Galileo) era un clérigo católico, estudioso de una universidad católica. A Copérnico no le hicieron nada.