Difamación 6: La Iglesia Católica fue responsable del genocidio de los indios


Bartolomé de las Casas fue un miembro de la orden de los Dominicos. Los Dominicos criticaban muchos aspectos de la colonización de América, como el sistema de encomiendas. Bartolomé se unió a la orden luego de leer el Sermón de adviento del dominico Antonio de Montesinos, en el que se criticaba el maltrato de los indígenas. Montesinos logró que en 1512 se promulgaran las “leyes de Burgos” que regulaba el “sistema de encomiendas” y prohibía el maltrato de los indios. Sin embargo, las leyes nunca fueron aplicadas.
Bartolomé de las Casas junto con el jesuita Francisco de Vitoria, es considerado uno de los fundadores del derecho internacional moderno. Bartolomé de las Casas también es uno de los precursores de los derechos humanos, junto con el también jesuita António Vieira. La obra de de las Casas: “Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias” está considerado como el primer informe moderno de violaciones de derechos humanos. En él describen las atrocidades a las que fueron sometidos los indígenas de las Américas por los conquistadores españoles. António Vieira por su parte, además de defender a los indios, también defendió a los judíos, trabajando por la abolición de la distinción entre “cristiano nuevo” y “cristiano viejo”. Criticó severamente a muchos sacerdotes de su época, y a la propia Inquisición.
Bartolomé de las Casas fue mentor del indio Enriquillo, quien lideró la primera revuelta exitosa contra los españoles en América (esto fue en la Hispaniola antes de la conquista de Centroamérica por Cortés).
Bartolomé de las Casas consideraba la conquista de los españoles como ilegítimas. Además, creía en una colonización pacifica: “poblar la tierra firme, sin derramar sangre y anunciar el evangelio, sin estrépito de armas”. Puso su teoría en práctica en Guatemala con relativo éxito.
Bartolomé de las Casas logró que en 1542 la Corona Española promulgara las “Leyes Nuevas”. En ellas se eliminaba el sistema de encomiendas y se prohibía la esclavitud de los indios. Blasco Núñez Vela, virrey del Perú, intentó aplicar estas leyes, provocando una rebelión de los encomenderos y que muriera asesinado. Tres años después, las encomiendas y la esclavitud fueron restablecidas.
Los españoles conquistadores que llegaron a las américas, poco por no decir nada, se preocupaban por los asuntos de fe. Tenían relaciones sexuales con las indias sin ningún problema, restricción o formalidad. Solo les preocupaban las riquezas y el poder.
Los dominicos, que estaban obstinados por convertir a los indios, debieron preocuparse mejor por llevarle el evangelio a los mismos españoles.

Ahora bien, sacando aparte el tema de la iglesia, la historia que nos contaron alegremente en nuestras escuelas, de pobrecitos y pacíficos pueblos indígenas arrasados por los malévolos conquistadores españoles, es una vista muy miope.
Cortés entró a Tenochtitlán con solo 300 españoles y con ejército aliado de 3000 tlaxcaltecas centroamericanos que estaban bajo el yugo del IMPERIO azteca. Luego, se estima que el 90 % de los indios murieron no a causa de las espadas, sino de la viruela, traída por los españoles, y de la cual los indios no tenían ninguna inmunidad biológica. Es decir, el genocidio y exterminio de los indios no fue por las armas como nos enseñaron en las escuelas.
Pero los indios americanos no eran para nada civilizados. De hecho, incluso se podría decir que los españoles (la sociedad más atrasada de Europa) civilizaron América. Para los españoles los aztecas eran unos salvajes con sus sacrificios humanos. Los mayas, la civilización más avanzada de América, sus reyes se cortaban los genitales para sacarle sangre y ofrecérsela a sus dioses; era un sacrificio obligatorio para ser rey. Cuando había una sequía, sacrificaban a cientos y miles de personas para aplacar a sus dioses. Los mayas deformaban la cabeza de sus niños con apretadas cintas para que crecieran con la forma ovalada; a sus mujeres les incrustaban perlas en los dientes, es decir, le hacían hoyos en cada diente y se los ensamblaban, sin anestesia. En el Caribe, a la llegada de Colón a la Hispaniola, los Taínos de la isla ya estaban siendo invadidos desde la región este por los Caribes, quienes eran caníbales; etc, etc, etc.